lunes, 8 de junio de 2026

El atajo olvidado

 Hola, gente, hoy voy a escribir sobre un atajo que hay en las afueras del pueblo y que parece que nadie recuerda.  


Cuando yo estaba en el instituto, tenía la costumbre de cada mañana volver a casa andando, y cuando tenía clase por la tarde, iba y volvía andando. Me llevaba media hora. Para ir y volver tenía que ir por una calle muy larga y muy empinada, que si no estabas en forma no eras capaz de subirla entera. Yo estaba en forma en aquella época debido a las clases de educación física, así que más de una vez la subía entera, pero en caso de que no me apeteciera subirla entera, podía tomar un atajo. El atajo era un camino de tierra que se veía desde la calle y, si ibas por allí, llegabas al centro del pueblo más rápido y no te cansabas tanto porque era todo llano. 
Actualmente, la gente se ha olvidado de ese camino, ya que por esa zona se han construido muchos edificios y el camino ha quedado oculto.  
Recientemente, he ido por ese camino de vuelta a casa, ya que el curso que estoy haciendo está cerca de donde están los institutos, así que como ese día no iba nadie a buscarme, me puse a andar. No iba por ese camino desde que iba al instituto y me ha gustado volver a ir por allí, está casi, igual, la única diferencia es que ahora está asfaltado.